lunes, 8 de diciembre de 2014

"Concentrarnos en el presente y en el futuro"

 
Haz lo sumo posible para presentarte aprobado a Dios, trabajador que no tiene de qué avergonzarse (2 Tim. 2:15).
Se ha dicho que la vida solo se puede entender mirando hacia atrás, pero que solo se puede vivir mirando hacia adelante. Por lo tanto, en vez de preocuparnos por el pasado, debemos concentrarnos en el presente y en el futuro. A medida que se va acercando el momento de la gran tribulación, no queremos atormentarnos pensando: “¿Podría haber hecho más en el servicio a Jehová? ¿Por qué no fui precursor cuando pude? ¿Qué me impidió esforzarme por ser siervo ministerial? ¿Hice todo lo posible por vestirme de la nueva personalidad? ¿Soy de la clase de personas que Dios quiere en su nuevo mundo?”. En realidad, estas preguntas pueden ayudarnos a ver si ahora estamos dándole a Jehová todo lo que podemos. Si no lo estamos haciendo, quizás tomemos decisiones que podríamos lamentar en el futuro. w13 15/1 4:13, 14

jueves, 4 de diciembre de 2014

A los que me honran honraré

“A los que me honran honraré” (1 Sam. 2:30).

Dios ha puesto al cuidado de sus siervos un valioso tesoro: el ministerio cristiano (2 Cor. 4:1, 7). Cuando predicamos para alabar a nuestro Padre celestial y ayudar a otros, él nos da gloria. “A los que me honran honraré”, prometió Jehová en 1 Sam. 2:30. En otras palabras, tenemos el honor de disfrutar de una buena reputación ante él y ante la congregación (Prov. 11:16; 22:1).

lunes, 1 de diciembre de 2014

Estudio Biblico

 
                            
 

                ¿Qué noticias encuentra cuando lee el periódico, mira la televisión o escucha la radio?

                                        ¿Es esto lo que Dios quería?

¿QUÉ noticias encuentra cuando lee el periódico, mira la televisión o escucha la radio? ¡Hay tantas historias de delincuencia, guerra y terrorismo! Ahora piense en sus propios problemas. Es posible que la enfermedad o la muerte de un familiar o un amigo le estén causando mucha angustia. Puede que se sienta como Job, un hombre bueno que dijo estar “agobiado de aflicciones” (Job 10:15, La Sagrada Biblia, de F. Torres Amat).

Quizás se pregunte:

▪ ¿Es esto lo que Dios quería para mí y para el resto de la humanidad?

▪ ¿Dónde puedo encontrar ayuda para superar mis problemas?

▪ ¿Habrá algún día paz en la Tierra?

Pues bien, la Biblia da respuestas satisfactorias.